El impacto de la Diversidad, Equidad e Inclusión en el entorno laboral actual
El mundo está cambiando y, con él, las expectativas en el mercado laboral. Los clientes, inversionistas y colaboradores buscan organizaciones con propósito y valores alineados a la realidad social y cultural.
Nuestra sociedad, las culturas y los cambios políticos nos retan a ver más allá de lo que conocemos como Diversidad, Equidad e Inclusión (DE&I). Además, representa una estrategia de negocio fundamental que, al mismo tiempo, promueve un sentido de pertenencia.
El impacto de la empatía y la inclusión
Algunos tópicos clave dentro de esta estrategia forman parte de nuestro día a día y no siempre los vemos, pero tienen un impacto importante. Por ejemplo, hablando del balance entre vida y trabajo, las empresas con modelos de trabajo flexibles tienen un 60% más de retención de talento y un 30% más de productividad en comparación con aquellas que mantienen esquemas rígidos (Deloitte, 2024). Este resultado demuestra que la flexibilidad laboral es un factor determinante en la competitividad organizacional y, además, influye directamente en la productividad y la retención del talento.
Otro de los factores importantes dentro de una estrategia de DE&I en las organizaciones es el reconocimiento. Las personas que reciben reconocimiento frecuente tienen el doble de compromiso y experimentan un 27% menos de estrés que aquellas que sienten que su trabajo pasa desapercibido (Gallup, 2024). Esto nos demuestra que no se trata solo de un salario o beneficios, sino de saber que lo que aportas importa.
La DE&I consiste en crear espacios donde cada persona se sienta parte de algo más grande, donde el respeto, el reconocimiento y la equidad sean parte de la cultura. Cuando las personas tienen este sentido de pertenencia, se comprometen más, innovan y eligen quedarse. Para tener resultados consistentes, hay que integrar la DE&I de manera estratégica. Al hacerlo, los beneficios son mayores, puesto que se atrae y retiene mejor al talento, se fortalece el liderazgo y se mejora el rendimiento financiero (McKinsey & Company, 2024).
Apple es un claro ejemplo: su junta directiva respaldó la DE&I como un pilar de su ADN corporativo, logrando no solo atraer talento de alto nivel, sino también fortalecer la innovación y el sentido de pertenencia dentro de la empresa (El País, 2025). Lo mismo sucede en otras industrias: en tecnología, los equipos diversos resuelven problemas un 35% más rápido (Harvard Business Review, 2024).
En muchas organizaciones, la tasa de rotación de personal supera el 20%, lo que podría reducirse con un proceso de reclutamiento inclusivo. Uno de los errores más comunes es pensar que la DE&I se trata solamente de cumplir cuotas, cuando la verdadera DE&I asegura que las oportunidades lleguen al talento correcto. Los procesos de selección basados en criterios inclusivos y objetivos aumentan en un 33% la posibilidad de contratar al talento ideal (Harvard Business Review, 2024). La equidad no significa tratar a todos por igual, sino dar a cada persona lo que necesita para demostrar su talento y crecer.
La DE&I, además de ser una estrategia, es una necesidad para construir entornos donde las personas puedan crecer, innovar y contribuir con todo su potencial. Se trata de incluir a más personas en la conversación y, sobre todo, de crear espacios donde cada voz se escuche, donde cada talento tenga la oportunidad de desarrollarse y donde la diversidad no sea un número, sino una fortaleza.
Cuando se vive la DE&I, las organizaciones no solo fortalecen su cultura, sino que también se vuelven más innovadoras, competitivas y sostenibles a largo plazo.
La pregunta es… ¿Cómo hacer la DE&I parte de cada decisión, proceso y estrategia de la organización?
¡Conversemos! Nos encantará ayudarte a hacer realidad una estrategia de DE&I adecuada para el momento de tu organización.